Descripción
La enfermedad celíaca -o Sprue-, es una enfermedad inflamatoria del intestino delgado producida por la ingestión de trigo en individuos predispuestos (genéticamente). Se caracteriza por su reacción crónica a ciertas cadenas de proteínas, comúnmente conocidas como gluten, presentes en los granos de algunos cereales: trigo, avena, centeno, cebada y otros. La reacción destruye las vellosidades del intestino delgado y provoca la mala absorción de nutrientes.
Causas
Los mecanismos involucrados en la intolerancia al gluten son:
Ausencia de enzimas digestivos (glutaminasa intestinal)
Producción de Anticuerpos anti-prolamina ,ó a fragmentos de ella
Aumento de la permeabilidad intestinal a macromoléculas y proteínas antigénicas
Aumento en la producción de mediadores (histamina, serotonina, cininas, prostaglandinas, e interleukinas).
Los familiares de primer grado tienen una predisposición que se encuentra en el cromosoma 6, y el marcador más frecuente es el asociado al HLA DQw2
Sintomas
Se presentan síntomas característicos de mala absorción de nutrientes:
Diarrea crónica con malabsorcion
Pérdida de peso
Deficiencias nutricionales
Anemia y pérdida de sangre.
El dolor abdominal puede ser recurrente y asociado a flatulencia distensión abdominal, y movimientos intestinales anormales.
La anemia se produce por malabsorcion de hierro, de ácido fólico y/o de vitamina B12. A veces se asocia a un cuadro de artritis con dolor, rigidez y cansancio. Pueden aparecer lesiones óseas y tetanias
Aparecen también síntomas del sistema nervioso con sensación de quemazón y picor en la piel de las extremidades, contracciones musculares y dificultad para mantenerse de pie, con irritabilidad y alteraciones en la memoria. A veces, en los niños los síntomas no son muy pronunciados y se interpretan como problemas intestinales leves. Pero cuando el crecimiento se detiene y se observa distensión abdominal junto con deposiciones claras y malolientes, debe sospecharse de la enfermedad.
Diagnostico
Tradicionalmente, se llegaba al diagnóstico por un proceso en tres etapas que comienza con una biopsia del intestino delgado. Cuando éste presentaba alteraciones en sus vellosidades, se sometía al paciente a una dieta libre de gluten por seis meses y se repetía luego la biopsia de intestino delgado. Si las alteraciones de las vellosidades mejoraban, se prosigue con seis meses más de dieta y se procede con la tercer biopsia. Actualmente existen análisis de detección de anticuerpos especiales, que hacen innecesarias la segunda y tercera biopsia.