Descripción
El nombre cáncer engloba un amplio conjunto de enfermedades que se caracterizan por presentar un grupo de células que crece fuera de control. Normalmente las células cumplen un ciclo de vida predecible, con células envejecidas que mueren y nuevas células que toman sus lugares. Pero en ciertos casos este proceso se altera y, si el sistema inmune no puede controlarlo, las células se multiplican sin control formando tumores. Un tumor benigno no se propaga a otras partes del cuerpo pero, cuando lo hace, ese tumor primario se considera canceroso o maligno. Del 70 al 80% de los cánceres de vejiga son superficiales y no invasivos, localizándose en el epitelio interno o en la capa muscular subyacente: son generalmente curables. Los tumores profundos e invasivos pueden ser tratados con cirugía, radioterapia o una combinación de ambas.
Causas
El cáncer necesita años para desarrollarse. Generalmente comienza en una alteración a nivel del DNA de las células, que puede ser causada por diversos factores: el tipo de dieta, el tabaquismo, ciertas sustancias, radiaciones, etc. En este tipo de cáncer, la vejiga está en contacto con sustancias que se concentran en la orina y que pueden detonarlo. La presencia de cálculos renales produce una inflamación crónica que predispone al desarrollo de cáncer de vejiga.
Sintomas
Dolor y ardor durante la micción, presencia de glóbulos rojos en la orina y necesidad de orinar frecuentemente. Son los mismos síntomas de una cistitis.
Diagnostico
Si los síntomas de cistitis no remiten con el tratamiento indicado por el médico, se realizan estudios de las células presentes en la orina (glóbulos rojos, glóbulos blancos y células cancerosas). Las técnicas de diagnóstico por imágenes (ecografía, tomografía computada y resonancia magnética) permiten detectar la presencia de un tumor. La cistografía endovenosa permite visualizar la silueta de la pared vesical. Los factores que determinan el pronóstico del cáncer de vejiga son: el grado de invasión dentro de la pared de la vejiga y el nivel de diferenciación del tumor. Esta determinación se realiza mediante un estudio citológico (biopsia) y un examen del tamaño y movilidad de la masa palpable y la presencia de propagación en órganos adyacentes.
Imagen ilustrativa
