Descripción
El nombre cáncer engloba un amplio conjunto de enfermedades que se caracterizan por presentar un grupo de células que crece fuera de control. Normalmente las células cumplen un ciclo de vida predecible, con células envejecidas que mueren y nuevas células que toman sus lugares. Pero en ciertos casos este proceso se altera y, si el sistema inmune no puede controlarlo, las células se multiplican sin control formando tumores. Un tumor benigno no se propaga a otras partes del cuerpo pero, cuando lo hace, ese tumor primario se considera canceroso o maligno. Un cáncer de esófago puede afectar este sector del tracto gastrointestinal de distintas formas: con tumores, placas o zonas de estrechamiento. En el esófago, los tumores malignos primarios de mayor incidencia son el carcinoma de células escamosas y el adenocarcinoma. A su vez, pueden extenderse al esófago células cancerosas de cualquier otra parte del cuerpo, lo que constituye una metástasis.
Causas
El cáncer necesita años para desarrollarse. Generalmente comienza en una alteración a nivel del DNA de las células, que puede ser causada por diversos factores: el tipo de dieta, el tabaquismo, ciertas sustancias, radiaciones, etc. La exposición continua al medio ácido del estómago (reflujo gastroesofágico), el consumo habitual de alcohol, el hábito de fumar y algún otro trastorno que afecte la estructura del esófago (membrana esofágica) son factores que favorecen el desarrollo de procesos cancerosos en este sector del tracto gastrointestinal.
Sintomas
La presencia de un proceso canceroso en el esófago generalmente origina disfagias (dificultades para tragar) lo que conduce a un deterioro general por pérdida de peso.
Diagnostico
Se puede diagnosticar mediante técnicas radiológicas que emplean material de contraste. También se puede recurrir a la endoscopía, que permite llegar al esófago mediante un tubo flexible con un dispositivo para observar la zona.
Imagen ilustrativa
