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La rinitis alérgica estacional (o fiebre de heno), se
reconoce con facilidad debido a sus síntomas: rinorrea acuosa nocturna, prurito intenso y
gran cantidad de estornudos sucesivos. Las rinitis alérgicas perennes son más
insidiosas, encontrándose mayor obstrucción y permanente secreción retronasal que el
paciente deglute sin darse cuenta. El pliegue transversal a nivel del dorso de la nariz se
produce por aplastamiento repetido de la piramide con la mano. La irritabilidad es una de
las constantes que puede observarse en estos pacientes. El diagnóstico se basa
principalmente en los antecedentes y el examen físico. |
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