El mal perforante plantar define a una úlcera plantar indolora, consecuencia en parte de la neuropatía diabética. La neuropatía diabética participa del cuadro que afecta al individuo diabético, y básicamente a las terminales nerviosas periféricas, siendo la pérdida de sensibilidad la manifestación más frecuente. En este caso se observa una lesión ulcerosa en la cual se agrega un borde con características de proceso infeccioso, y entre los microorganismos más frecuentemente involucrados es necesario tener en cuenta a la Escherichia coli y diferentes especies de Clostridium.

La acumulación de lípidos es un importante componente de aterosclerosis, y la hipertrigliceridemia (aumento de los triglicéridos en sangre por sobre los valores considerados adecuados para la salud) es la hiperlipidemia por excelencia en los pacientes diabéticos, predisponiendo a afecciones vasculares.

La existencia de un riesgo aumentado de enfermedad cerebrovascular asociada con diabetes, se explica por el efecto de la concurrencia de otros factores de riesgo, como por ejemplo la hipertensión arterial.

La retinopatía diabética es la causa más común de ceguera en la población activa del mundo occidental, y se estima que el 50% de los pacientes desarrolla esta afección en algún momento de la evolución de su enfermedad. Se consideran factores predisponentes para la afección: el déficit en el control de la glucemia a largo plazo, inadecuadas concentraciones séricas de triglicéridos y la edad.

La enfermedad arterial coronaria es una patología asociada a los elevados niveles de colesterol total y LDL (lipoproteínas de baja densidad) y a niveles disminuidos de HDL (lipoproteínas de alta densidad), tanto en individuos diabéticos como no diabéticos, pero principalmente en mujeres con diabetes no insulinodependiente.

En la diabetes insulinodependiente de larga evolución suelen producirse lesiones a nivel de los glomérulos renales. Dichas lesiones se manifiestan al principio con una proteinuria leve (pérdida de proteínas por orina). Es frecuente que una diabetes de larga data se complique con patologías renales capaces de producir importantes pérdidas proteicas.